¿CREAR EN SOLITARIO, O CREAR EN EQUIPO?

ByL6jY1IgAAKqC-

El proceso creativo moviliza los recursos de nuestro hemisferio derecho, intuitivo, imaginativo, rápido y eficaz. buy albion gold Alumbrar una idea es un proceso esencialmente individual, en el que nuestro cerebro utiliza la información y las conexiones que tiene directa e inmediatamente a su alcance, almacenados en sí mismo.

Por contra, relacionarnos, comunicarnos, trabajar con los demás, requiere de un medio, de un canal, hablado o escrito, que implica la intervención de nuestro hemisferio izquierdo, racional, lógico y relativamente lento, que demanda también más esfuerzo. albion gold Mediante sus recursos, podemos aportar información al resto de cerebros del equipo, y también podemos recibirla, pero al hacerlo “apagamos” nuestro hemisferio derecho.

¿Cómo simultanear ambos modos de trabajar de nuestrocerebro para “crear” en equipo? Aunque aparentemente contradictoria, la respuesta, tanto en el plano racional como en el intuitivo, converge en una misma dirección: consiguiendo que el grupo funcione de manera “irracional”, al menos en cierto sentido.

Isaac Asimov dejó escrito que “El proceso creativo es más fácil en soledad. Muchas buenas ideas pueden parecer absurdas y, comentarlas, resultar embarazoso”, lo cual saben bien quienes han participado en talleres y mesas de creatividad por primera vez, o que han sometido al criterio de los demás el fruto de su imaginación individual.

¿Qué es lo que “no hay” cuando creamos en soledad? No hay crítica, no hay miedo, no hay frenos a la imaginación. Por contra, sí que “hay” prejuicios, hábitos de pensamiento, y también cierta escasez de enfoques diferentes y alternativos.

Cuando creamos en equipo, los prejuicios también están presentes. A nuestros propios prejuicios, se suman los del resto, si bien muchos de ellos, por razones socio-culturales -incrementadas en el caso de personas de una misma empresa- suelen estar repetidos. Pero si aprendemos a escuchar, con atención y objetividad, lo que nos ofrecen quienes están a nuestro alrededor, nos será más fácil tomar conciencia de esos prejuicios y, por tanto, poder sortearlos.

Si en el equipo de creación de ideas y soluciones incluimos a personas con formas diferentes de pensamiento, experiencias diferentes y, por consiguiente, enfoques diferentes, tendremos en conjunto muchas posibilidades de crear también de forma diferente, es decir, de tener ideas que, además de novedosas o innovadoras, apunten en direcciones distintas a las aportaciones realizadas en otros equipos de trabajo, cuestión relevante en un momento histórico donde cada vez más empresas y organizaciones recurren a los grupos de creatividad e innovación para generar ideas aplicables a sus propios modelos de negocio.

Aunque todavía abundan quienes no han dado ese primer paso – y si es así lo tienen crudo – ya no basta con tener ideas y generar innovación. Cada vez más personas y equipos se aprestan a esa tarea. Ahora hay que ser capaces de tenerlas diferentes y, a partir de ahí, ser capaces también de valorarlas más eficazmente y, en caso de decidir llevarlas a cabo, conseguir ponerlas en práctica de forma igualmente más eficiente.

La mayoría de los sistemas y modelos de gestión empresarial en vigor en las empresas están basados en la eficiencia. Dicha eficiencia, eso sí, abarca a multitud de procesos -idealmente a casi todos- pero muy escasamente incluye la generación de ideas e innovación. cheap albion gold Entre otras muchas razones, porque dicho proceso escapa al pensamiento racional, en el que están basados la mayoría de dichos modelos de gestión.

Hasta hace relativamente poco, mucha gente coincidía en creer que la mayoría de los seres humanos solo usaban una pequeña parte de su capacidad cerebral,lo cual, aparte de no parecer muy lógico desde el punto de vista evolutivo, sería del todo ineficiente desde el punto de vista de los recursos, y hoy sabemos que casi todo nuestro cuerpo aumenta o reduce sus capacidades en función de las necesidades reales – los músculos se desarrollan si losejercitamos, y se atrofian, como los huesos, en ausencia de gravedad, por ejemplo- porque la naturaleza es sabia y los recursos energéticos son limitados. El cerebro, además, es el principal consumidor de glucosa, elemento fundamental que, hasta los últimos instantes de nuestra evolución, no estaba disponible en las estanterías de las tiendas precisamente. cheap albion gold Por cierto, nuestro “lado racional” consume mucha más glucosa que nuestro “lado creativo”.

Nuestro cerebro tiene las dimensiones y las capacidades que tiene porque ha sido necesario que las tenga, y así ha sido porque, de forma mayoritaria, hemos utilizado ambos tipos de capacidades.

Quiere esto decir que hemos utilizado, de forma más o menos equilibrada, tanto nuestro hemisferio izquierdo -racional y lógico- como el derecho -intuitivo y creativo- y que ha sido así durante los milenios que nos han llevado hasta nuestro actual estado evolutivo.

Sin embargo, en los últimos cientos de años, la masiva escolarización y cierta estandarización de la educación a nivel global, a partir de un conocimiento común plasmado en los libros y manuales, de general aceptación y homogénea transmisión, han desequilibrado la balanza hacia nuestro lado más racional.

La propia utilización de un lenguaje escrito y elementos gráficos de apoyo que, sistemáticamente, demandan continuamente la atención de nuestro lado izquierdo y racional, en detrimento del otro, operan también en el mismo sentido, cuando lo mejor que podemos hacer para que nuestro cerebro nos aporte nuevas ideas es, sencillamente, no impedírselo.

La mayoría de nuestros currículos académicos están basados en el conocimiento acumulado -la experiencia colectiva- y la racionalidad considerada de general aceptación -las soluciones contrastadas- y se alejan por tanto de la la flexibilidad, la originalidad y de lo imprevisible, cualidades que conforman el sustento del pensamiento creativo y la visión innovadora.

Por ese motivo – y no por simples cuestiones de supuesta “genialidad” – la mayoría de los grandes creadores e innovadores de nuestra historia reciente han sufrido procesos de inadaptación en su paso por la escuela y han sido catalogados incluso bajo cierto grado de rebeldía.

La cuestión no es tanto que esas personas no encajaran del todo en los modelos y metodologías de enseñanza. La verdadera cuestión de fondo es que esos modelos y metodologías de enseñanza, en realidad, no terminan de encajar en el modo de funcionar de nuestros cerebros, que además de habernos traído hasta aquí, son muy anteriores a dichos modelos de aprendizaje.

Durante mucho tiempo, el propio modelo académico trabajó de forma activa, y “eficiente”, por evitar los comportamientos y respuestas individuales “transgresoras”, “diferentes” y, por tanto, originales y creativas, para las que la propia naturaleza, en su superior sabiduría, nos había preparado evolutivamente al dotarnos de un cerebro capaz de dichos logros.

Lo que ahora toca, si somos conscientes de esa realidad y aceptamos el potencial que con ello se nos brinda, es adaptar los modelos de enseñanza y aprendizaje para “retomar” el uso de todo nuestro cerebro, tanto el racional como el imaginativo, y aprender a hacerlo de forma equilibrada, lo cual, volviendo a la reflexión del principio, resulta más sencillo cuando se hace en grupo, o en equipo, que en solitario. Siempre que dicho grupo, claro está, tenga por principio el funcionar en “modo-dual”, y esté bien preparado y dirigido.

Cambiar las estructuras, las técnicas y metodologías académicas en cada uno de los niveles de nuestro sistema de enseñanza, además de sentido común, degeneral aceptación – que no parece haber acompañado a varias reformas educativas – llevará tiempo y paciencia, y conseguir que sus efectos alcancen a los modelos productivos y de negocio, más tiempo todavía.

A no ser que dicho cambio, por el contrario, se produzca directamente en el tejido productivo de nuestra economía. albion silver Es decir, en las propias empresas. Y aquí es donde cada una debe, y puede, trabajar para sacarle el mayor provecho posible a sus propios “Recursos Humanos”. buy albion gold Y ese es, precisamente, el mayor desafío actual de los responsables de dichos preciados recursos en las organizaciones, sin los cuales alcanzar el objetivo estratégico de la innovación es, simplemente, imposible.

Históricamente, muchas de las revoluciones en las formas y maneras de pensamiento que han llegado al mundo empresarial, han nacido en las escuelas y universidades. cheap albion silver Por el contrario, en esta ocasión todo apunta a que será al contrario, porque el tejido empresarial moderno y globalizado demanda una velocidad en los cambios de pensamiento y aprendizaje que superan a la capacidad de adaptación de los propios sistemas académicos de enseñanza. buy albion silver Y no en cuanto a contenidos, si no en cuanto a metodologías.

Al igual que las empresas que se resisten a aceptarlos cambios y la propia innovación terminan perdiendo presencia y corren el riesgo de desaparecer, por grandes y poderosas que sean, las estructuras académicas que opongan resistencia a esta revolución, ya en marcha, terminarán viendo colapsar sus propios pilares.

Both comments and pings are currently closed.

Comments are closed.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies